lunes, 20 de junio de 2016

SILENCIO ROTO


 ¿Será verdad
que el resplandor
de tus ojos
aprisiona los míos

en candente ternura?
 
No es ciego, amor.
Es verdad que cuando
tocas mi sueño
con tus dedos
ni la aurora sabe
hacerlos soñar como tú.
 
El trueno despierta
en bronco estampido,
el silencio brama
como impetuosa lumbre
mientras la codicia de tus manos
rasga mi hoguera
y la luz salta en un manto de risas.
 
¿Por qué tiembla la tierra?
¿Por qué tienes la llave
de mi olvido?
¿Por qué no hay contento
que lo iguale?
¿Por qué no se apiada
de pecados infernales?
 
Mas traspasa el umbral
como si fueran puñales,
galán de cabellos de oro
oigo cantar tus quejares,
la edad gloriosa,
hojas en los altares,
rabia despierta Señor
la mar brava,
el hondo latir,
los credos inmortales.
 
Sueña, sueña niña.
Abre las puertas de hierros
que la soberbia defiende.

domingo, 12 de junio de 2016

DIME QUIÉN SOY

 
Espejo de infinitos colores,
secretos que velo.
Evocación de los yos
en mi savia,
luminiscencias donde
me acerco,
piezas del puzle
que, sin saber, creo.
 
Percibo un tarareo,
trova de otros tiempos,
estrépito de pinceles
bosquejan mi cuerpo.
Linaje en ocultas menciones,
faz de fuegos.
 
Nácar en mi plañir,
zurrón de albas,
arrastro mi cruz
y rezo al céfiro.
Batallo por mis flores,
dulces anhelos,
jardines maquillados,
sutiles besos.
 
Soles de terciopelo,
tules aletean,
fantasías azules
oros de mis dedos.
Evocación de los yos
en mi savia
delinean mi cuerpo.

miércoles, 8 de junio de 2016

AMAPOLA


 ¿Qué me arroja a agonizar de amor?
Tiniebla de aguijón clavado,
filo en mi carne trémula,
roja huida de tu negro lecho.
 
¿Por qué no tornas tus pupilas?
Miel en el iris de mis sueños,
caricias de soles robados,
pétalos de amapola que
incendian los candiles de la vida.
 
Valiente honor de guerrillero
que nació para ganar,
tatuaje de mi cuerpo
sellado a fuego en tu torso
ávido de ternura.
 
Fantasía de la historia
que pervivió sin agotar.
Bohemia leyenda de
dos almas errantes...
 
¿Por qué me dejaste marchar?
El destino existía lacrado,
jamás lo podremos burlar.