viernes, 29 de abril de 2016

PERALTA

Quiero dedicar un poema a mi abuelo Jesús (Peralta), por la costumbre de los motes en la ribera navarra. La pobreza campaba a sus anchas y él, honrado labrador, no ganaba con la saldada para alimentar a mi abuelita y a sus cuatro hijos.
 
 
 

 Se le vio entre cirros rojos
labrantío intrépido a la bestia encumbrado....

Férreo petate, viejos roñosos avíos.
Patria adelante, cuna de caminos.
 
Incendiado astro contra esfuerzo y sacrificio,
corteza curtida a fuego lento,
hambre atrasada por mor del fruto,
mordido atuendo, socorro y lento luto.
 
Lomo encorvado, misión en la memoria,
dominio conocido en muerte secreta,
patriarca de menesterosa estirpe,
honra acuñada a fuego, sangre valiente.
 
Mi idolatría llorada, leyenda de abnegación.
Casta de intrépidos héroes en campo de batalla.
Huracán que no morirá en mi olvido,
pacífico guerrero otorgado a mi sino.
 
Fotografía: Mi abuelo Peralta el día de mi bautizo.

lunes, 18 de abril de 2016

LERÍN


Sueño con Lerín como la puerta de mi infancia.
El espejo mudaba limpio lo que yo no vislumbré
hasta que la tarde caía y del torvo cielo
lloraban las estrellas....

 Sueño con el Lerín de antes de aquella batalla.
Callejas de abiertos postigos,
yo me deslizaba entre ellas.
Mis verdades se esparcían
delante de la iglesia.
La pureza besaba mi frente
hasta el último ágape de la jornada.
Mi madre duplicaba las voces
que yo obstinadamente olvidaba.
Entre las viejas nanas flotaba virginal
la eterna y pulcra melodía.

 Yo era feliz,
yo era lastimeramente feliz.
Casta esencia sin abismar.
Sólo vivir, vivir.

lunes, 11 de abril de 2016

AMOR BAJO EL ESPINO BLANCO

 
 
Aviva la inquietud
de mi alma.
Enardece como

llama de fuego
cada huella
escrita en el camino.
 
¿Promesa clavada
como volcán que
nunca palidece?
 
Pule cada incógnita
de mi sueño.
Impera con gotas
de sudor
en cada poro
de mi secreto.
 
¿Surco de anhelos
como fantasía
de mi quimera?
 
Redime mi nombre
del futuro no revelado.
Adivina este nuevo brío
con atrevimiento,
sin merma de un deseo
de caricia
para un sagrado mimo.
 
 
 
Amor bajo el espino blanco es el título de la película de Zhang Yimon. Un cine intimista e interiorizado, esencialmente realista, así como un penetrante, perpicaz y emotivo retrato femenino.
Inspirada en la novela de Ay Mi, la película está ambientada en los más duros momentos de la Revolución Cultural china.

jueves, 7 de abril de 2016

TESORO ROBADO


 
En mi pecho, una chispa
donde la clemencia
el viento la viste de amor....

Morada que desgarra el hielo
donde el horizonte
la niebla torna su color.
 
Sé el diluvio de mis días.
Sé el combate de mi caricia.
Sé el volcán de mi pasión.
 
Arranca las cadenas del tiempo,
aúlla como lobo sin temor,
batalla en las dunas de mi cuerpo,
venera bravo este calor.
Implora el tiempo habitado,
congela cada línea de fragor,
vela el tesoro robado,
conquista este mundo de valor.
 
Y allí, en la era del gozo,
entre el júbilo de la perfección,
imagina dos cuerpos ardiendo,
suave aroma que tiñe una flor.
 
Sé el fuego de mi talle.
Sé la figura de mi oscuridad.
Sé los dedos de mi hoguera.
Sé la lumbre de mi delirio.
Sé la fantasía de mi perfume.
Sé la frescura de mi ardor.
 
La fotografía para acompañar ese poema me la ha regalado mi amiga África Belloso. Muchas gracias. Te quiero, amiga. Ya sabes que es un poema forjado entre las dos...


lunes, 4 de abril de 2016

OLYMPE DE GOUGES

 
Fornido estandarte
en manos equivocadas.
 
Descuidado, mugriento, contaminado.
 
Trampa manchada
de traicioneros momentos.
 
Maléfico, infame, doliente.
 
Viejas leyendas
en inéditas costumbres.
 
Angustia, tormento, tortura.
 
Llovía sobre París,
un gemido cruel
se aferraba a los hilos de agua.
 Un gemido pétreo de humanidad.
Raza de villanos
aprisionan la voluntad.
Licencia constante
para mutilar piezas de un puzle,
adornos de perfección
donde la mujer recita su vida,
donde este corazón de caridad
muestra en sus carnes
la cruel vileza.
 
 
 "Llovía. Llovía insistentemente sobre París. El manto negro del cielo se preñó de millones de lágrimas que caían voluptuosas desde el techo del mundo, a sabiendas de que los ojos del mundo se habían clavado como punchas de fuego en la Francia revolucionaria". En palabras del poeta Guillermo de Jorge, así es como la escritora Isabel Medina nos adentra en su última novela "Olympe de Gouges", Izana Editores, 2016. Un canto en prosa a una de las mujeres más relevantes de la historia.
 

viernes, 1 de abril de 2016

TU LUZ SIEMPRE SERÁ LA MÍA

 
Tú, cántico avivado
de velo cristalino.
Tú, fantasía de ensueños
en áureo mimo.
 
Eras tan pequeñita.
 
Tú, rúbrica de mis entrañas
en alboroto tendido.
Tú, astro que lloraba
de sangre cálida encendido.
 
Cogías mi mano.
 
Tú, semilla que despuntaba
en el atrevido viento.
Tú, poro de mi piel
en la dehesa de mi cuerpo.
 
Tus ojitos me miraban.
 
Tú, sueños infranqueables
en recóndito secreto.
Tú, pálpito sediento de amor
capricho de mis secretos.

Tu luz era la mía.
 
Poema redactado para felicitar a mi queridísima sobrina Paola con motivo de su cumpleaños. Hace 19 años que la vi nacer, dar sus primeros pasos, sus primeras palabras y crecer y crecer hasta convertirse en una maravillosa mujer, hermosa por dentro y por fuera, que siempre da lo mejor de sí, que tiende su mano al amor y que ha conseguido que hoy hayan brotado en mí estos versos...


miércoles, 30 de marzo de 2016

UN ATARDECER EN PARÍS

 
Fue un atardecer en París.
Desde la cumbre de Montmartre
los candiles de las buhardillas
narraban leyendas de amantes.
La vida bohemia del can-can...

en Moulin Rouge
encendió mi retrato
de la Place du Tertre
mientras soñábamos
con los pintores.
Flotamos entre los nenúfares
del Jardin de Luxemburg
junto al teatro de guiñol
y un tiovivo.
Las notas perdidas
de la Vie en Rose
recorrían la terraza
del Café de la Paix,
abullonado de artistas,
escritores, músicos...
Le Quartier Latin
recogía a los estudiantes
de aquel Mayo del 68
concentrado de cines de arte
y ensayo, pequeñas salas
de música en vivo
y librerías.
Y como una serpiente, el Sena
bajo los pintorescos bateaux
y nosotros, sobre le Pont Neuf,
el puente más antiguo de París,
peleamos por saber quien reconocía
la Tour Eiffel, el Museo del Louvre,
la Dèfense o Notre Dame
mientras las cenizas
de Juana de Arco
se perdían en el río.
Les boulevardes guardaban
el espíritu de ocio y frivolidad.
Teatros de bulevar
un atardecer en París.